Últimamente se me repite una sensación muy extraña: de repente y sin venir a cuento, me dan ganas de estar haciendo algo de lo que hacía habitualmente en Málaga. Ayer por ejemplo, cuando salí de la ducha pensé: “Qué ganas de ir con mis amigos a comerme un kebab a Simón (en Torremolinos)”. La verdad es que solo he ido dos veces, y anoche ni siquiera tenía hambre, pero tenía ganas de estar allí. Entonces se me ocurrió hacer una lista con esas cosas para cuando vuelva a Málaga sacarme las ganas de hacerlas. No quiero que se me olvide ninguna, y para comprometerme a hacerlas, se me ocurrió que podía subirlas al blog ya que no es nada confidencial ni que no pueda saberse, y así dejo testigos de mi compromiso. Conforme se me vayan ocurriendo nuevas ideas iré actualizando la lista, pero de momento estas con las cosas que se me han ocurrido:
-Ir con mis amigos a comer un kebab a Simón.
-Ver el partido de La Sexta con mis amigos comiéndonos una pizza, y salir para Puerto Marina en cuanto éste termina.
-Quedar entre semana para ver la Champions comiendo, en la mítica bandeja roja del Moho, un popurrí de porquerías.
-Quedar en casa de Andrea con mis amigos, salir por el centro y volver todos a la casa a intentar dormir pese a los 50 grados que hace en su casa en verano.
-Quedar en la casa de Andrea de la playa también con mis amigos, pintarnos un sello negro con un boli y colarnos en un chiringuito cuyo nombre no recuerdo ahora.
-En casa de Andrea también, poner una pizza y presenciar cómo se quema irremediablemente mientras vemos GH. O intentar hacer gnocchis a la carbonara con nata caducada hace más de tres meses.
-Llevar a mi hermano a que conozca Nerja.
-Ir a correr con mi amigo Moho media hora, dejarlo a los 20 minutos e irnos al Burger King a aprovechar los descuentos de la QDQ.
-Ir a comer con el Rojo y el Moho una hamburguesa al “Ché bolú” o a los “Piratas del dorado” para luego sentirnos culpables y decir que vamos a ponernos a dieta.
-Hacerme un bocadillo de tortilla, envolverlo en papel de aluminio, meterlo en la mochila con una Coca-Cola y bajar a la playa con mis amigos.
-Una vez en la playa, acercarnos a la orilla, barriga afuera, manos a las espaldas, y quedarnos de pie viendo pasar a la gente.
-La ya tradicional cena de final de septiembre en mi casa para celebrar algunos cumpleaños y después irnos a la feria de Torremolinos (espero llegar a tiempo).
-Triangular de Pro en casa del Rojo, que a partir de ahora será cuadrangular o duelo Rojo y Moho vs. Hermanos Reartes.
-Ir a Ikea para probablemente no comprar nada, pero comerme dos perritos por un euro al final del recorrido.
-En Madrid, ir con mis amigos del curso CECO a comer al asturiano de Tribunal y después al Nell´s. Eso sí, tiene que ser un jueves.
Quizás esta entrada va destinada en exclusiva a mis amigos, por lo que siento aburrir a los que lo leen buscando información de la beca. Pero es algo que quería hacer, y que sé que a ellos les va a divertir. Por cierto, ya tengo billetes para irme a Washington en Semana Santa.
Edito: Me preocupo al darme cuenta que la mayoría de las cosas que extraño tienen alguna relación con la comida.